Comentario de texto de “Historia del Gran Reino de la China” Fray Juan González de Mendoza (1585) Roma

Comentario de texto

Historia Moderna

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“Historia del Gran Reino de la China” Fray Juan González de Mendoza (1585) Roma

LIBRO SEGUNDO

EN QUE SE CONTIENE EL VIAJE QUE HICIERON A ESTE GRAN REINO EL AÑO DE 1579 LOS PADRES FRAY PEDRO DE ALFARO, CUSTODIO EN LAS ISLAS FILIPINAS, Y DE LA ORDEN DEL BIENAVENTURADO SAN FRANCISCO DE LA PROVINCIA DE SAN JOSÉ, Y OTROS TRES RELIGIOSOS DE SU MISMA ORDEN, LA ENTRADA MILAGROSA EN AQUEL REINO Y TODO LO QUE EN SIETE MESES QUE SE DETUVIERON EN EL LES SUCEDIÓ, ENTENDIERON Y VIERON, QUE TODAS SON COSAS MUY NOTABLES Y CURIOSAS

CAPÍTULO I

LLEGAN LOS PADRES DE SAN FRANCISCO A LAS ISLAS FILIPINAS Y PROCURAN PASAR A LA TIERRA FIRME DEL REINO DE LA CHINA CON CELO DE PREDICAR EL SANTO EVANGELIO

El día de la Visitación de Nuestra Señora del año 1578, llegaron de España a la ciudad de Manila, en las Islas Filipinas, el Padre Fray Pedro de Alfaro, que iba por Custodio a aquella provincia, y catorce religiosos de su misma Orden en su compañía, que los había enviado la Majestad Católica del Rey Don Felipe, Nuestro Señor y su Real Consejo de las Indias, para coadjutores de los padres Agustinos, que hasta entonces habían estado solos en ellas, ocupados en la conversión de los naturales, y habían sido los primeros ministros del Evangelio, predicándolo con mucho celo y provecho de los naturales, de los cuales tenían los dichos Padres, bautizados, cuando ellos llegaron más de cien mil, y los demás preparados y catequizados para ello, para que en la primera ocasión entrasen en el reino de la China a predicar el Santo Evangelio. Los cuales, como hubiesen estado en las Islas y predicación de los naturales, y en este tiempo supiesen, por relación de los mismos Padres Agustinos y de muchos mercaderes chinos que a ellas venían con mercaderías, cosas admirables de aquel gran Reino y la infinidad de almas que el demonio tenía en él a su servicio, engañadas con la falsa idolatría, se encendieron en un gran celo y deseo de la salvación de ellas, y de ir a él a predicar el Santo Evangelio, aunque fuese poniendo sus personas a cualquier riesgo y peligro […]

(Fray Juan González de Mendoza: Historia del Gran Reino de la China, Roma, 1585, libro segundo, capítulo 1º).

 

Comentario de texto

 

La obra a la que pertenece el texto a comentar, de título “Historia de las cosas más notables, ritos y costumbres del Gran Reyno de la China”, fue escrita por Fray Juan González de Mendoza y publicada el año 1585. Fue considerada el documento escrito acerca de la China con más influencia de la época y con una difusión sorprendente para su momento histórico, sobrepasando las 10 reediciones antes de terminar el siglo y siendo traducida a los idiomas predominantes de la Europa del siglo XVI.

La obra está documentada con información en forma de cartas y escritos de Martín de Rada fundamentalmente y otros religiosos misioneros como Pedro de Alfaro, Gaspar de la Cruz o Martín Ignacio de Loyola, así como con libros de autores del Imperio Chino enviados por estos a González de Mendoza, que dotan al texto de valiosa información descriptiva de las costumbres y creencias, de la forma de vida, de la política y situación social de la China, convirtiéndolo en referencia absoluta sobre esta.

Fray Juan González de Mendoza (1545-1618) de la orden de los Agustinos Recoletos, fue nombrado embajador de la China por el Rey de España Felipe II, que sin llegar jamás a su destino, escribió la obra a la que aludimos y pasó a la historia por ello, siendo uno de los pocos libros escritos por un español, centrado enteramente en el Gran Imperio Chino de los siglos XVI y XVII.

El contexto histórico en el que se inscriben los acontecimientos que llevan a Fernando de Magallanes a aventurarse a terminar el viaje que Cristóbal Colón se había propuesto antes de topar con el continente americano, es un mapa del mundo dividido por Imperios y tratados que hacían inaccesibles para Castilla las tierras de las especias y la seda descritas por Marco Polo en sus viajes.

Por un lado, estaba el Imperio Otomano, que desde la isla de Malaca, controlaba las rutas comerciales del Mediterráneo (La Ruta de la Seda completa), monopolizando las mercancías provenientes del Lejano Oriente y la India, ansiadas por la nobleza y creciente burguesía españolas.

Los mercaderes europeos debían adquirir estas mercancías en mercados musulmanes como El Cairo, con un aumento de precio que podía alcanzar el 5000%.

Por otra parte, mediante el Tratado de Tordesillas firmado entre Castilla y Portugal en 1494 (ampliando el Tratado de Alcaçovas de 1479), con el fin de repartir las zonas de navegación y conquista, quedaba dividido el mundo en dos hemisferios, e imposibilitaba a Castilla buscar rutas que les llevasen hasta las codiciadas especias navegando hacia el oriente (rodeando África).

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El Planisferio de Cantino de 1502, muestra el meridiano designado en el Tratado de Tordesillas.

Por todo ello, Magallanes pretendía hacer lo mismo que hizo Vasco de Gama al rodear el sur de África, apostando a poder rodear América por un pasaje al sur del bloque suramericano y así alcanzar las Indias navegando hacia el Oeste y de esta manera arribó en 1521 a las Islas Marianas y después a las Filipinas (nombre dado en honor al príncipe Felipe y futuro Rey del ya Imperio de España) donde murió.

A su descubrimiento le siguieron años de tratados  y demarcaciones de zonas de influencia entre portugueses y españoles y no fue hasta la llegada de Miguel López de Legazapi en 1565, ya bajo el reinado de Felipe II, el asentamiento español definitivo en las Islas Filipinas y el inicio de la conquista de las islas mayores. En la misma expedición, viajaron los padres agustinos Fray Martín de Rada y Andrés de Urdaneta, asentando así las misiones de los Padres Agustinos de Filipinas e iniciando la evangelización de los nativos.

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“Llegada a Filipinas de la expedición de Legazapi-Urdaneta en 1565” Telesforo Sucgang 1893

Previo al establecimiento de la ciudad de Manila como capital de las Islas Filipinas en 1571, Martín de Rada y otros misioneros, envían diversas cartas al Virrey de México, al propio Felipe II e incluso al Papa Gregorio XIII, informando de las “cosas admirables de aquel reino” que llegaban a través de mercaderes chinos. O valiosa información para la expansión del Imperio como “Si vuestra Majestad pretende la China…” “Tiene necesidad primero de hacer asiento en estas islas” “Aunque la gente de China no es nada belicosa, mediante Dios, fácilmente y con no mucha gente, serán sujetados” por su experiencia con los nativos de las Islas Filipinas, a los que describía Rada como gente que  “no buscan más, porque no procuran de atesorar, y es la gente más aragana que ay en el mundo, y los esclauos los más libres” (1569), a la vez que aconseja cuidar y mantener las islas como punto estratégico por si no saliese como es deseada la contienda de China.

La gran diferencia de la colonización de las Filipinas con la de América es que,  por una parte, en el momento de la colonización de las islas,  se habían desarrollado previamente ciertos “derechos de los indígenas”,  tras la experiencia devastadora vivida en las Indias Occidentales, aunque desde luego no eran seguidos por todos y por ello los consejos del religioso de cuidar las islas de los destructivos soldados españoles; y por otra parte, el carácter amigable de los indígenas que facilitaba su conversión religiosa, que ahuyentaba al demonio que poseía sus almas por idolatrar a falsas deidades y diferentes al Dios único y Católico y, tras la salvación de su alma, la sumisión acostumbrada de los súbditos del Rey. Una vez más en la historia, la Iglesia y el Estado dejan ver sus alianzas, ambos buscan expandir sus fronteras en la misma dirección.

En el mismo año 1565 de su llegada a las islas, Legazapi y Urdaneta emprenden viaje hacia Acapulco con las mercaderías que allí consiguieron, el llamado Tornaviaje se establecerá como ruta de intercambio de la plata mexicana y la seda y porcelana chinas en el Galeón de Manila o Nao de la China.

Así llegamos a la fecha en que acontecen los hechos explicados en el texto de González de Mendoza, cuando a la misión de evangelización de los Padres Agustinos, estrechamente vinculada al interés que tenía para el Imperio el puente que las Islas Filipinas ofrecían hacia el Gran Imperio Chino, se une la orden Franciscana con el Padre Fray Pedro de Alfaro, enviado a Manila como Custodio de aquella provincia y catorce religiosos más, con el fin de crear un “ejército de evangelización” con los ya más de cien mil nativos bautizados para poder expandir el Imperio español y el Imperio Católico en tierras de la China a través de la predicación del Evangelio.

China por su parte, poseía un imperio rico, próspero y egocéntrico, su tecnología era la más avanzada del momento, producían papel, pólvora y la preciada seda. Veían a los españoles como bárbaros, ya que lo eran en comparación y mantenían su postura aislacionista e incluso adoptaron una actitud bélica, en contraposición a los nativos filipinos, para defender su territorio, tornando la incursión misionera en “riesgosa y peligrosa” como dice González de Mendoza.

Las poblaciones de la costa sur de China, en cambio, mantenían relaciones más cordiales con los españoles de las Filipinas, fuera de la política oficial del Imperio, manteniendo un comercio próspero e intercambio de mercancías, especialmente en Manila donde intercambiaban mercadería con el nombrado Galeón de Manila.

Aunque las incursiones de los misioneros  en China para predicar el Santo Evangelio ciertamente dieron algunos frutos aislados; pese al informe favorable del jesuita Alonso Sánchez  para hacer efectiva la invasión de China contando con el apoyo de 10.000 hombres entregado a Felipe II, las demoras en la llegada de tal noticia, coincidió con la derrota de la Grande y Felicísima Armada en 1588.

El abatimiento del monarca dejará finalmente en veremos la jamás realizada invasión del Imperio de España al Gran Reino de la China.

Laura Mercedes Arcos Rey

Referencias

  • Bould, Ch. 2006: “Viajes de descubrimiento – Primera vuelta al mundo de Magallanes”. Inglaterra. BBC Documentales.

http://www.youtube.com/watch?v=rKg_kNpsEZI

  • Busquets i Alemany, A. 2006: La China de España: elaboración de un corpus digitalizado de documentos españoles sobre China de 1555 a 1900”. Capítulo 17. Barcelona. Revista HMiC. Universitat Autònoma de Barcelona y Universitat Pompeu Fabra.

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/principal.htm

http://www.ugr.es/~feiap/ceiap2v1/ceiap/capitulos/capitulo17.pdf

http://webs2002.uab.es/hmic/index.html

  • Drêge, J.P. 1989: “La Ruta de la Seda. Pueblos, paisajes y leyendas. Barcelona. Anaya
  • Efe. 14/05/2011: “¿Y si invadimos China?”. Historia. s.XVI. Pekín. Diario El Mundo

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/13/cultura/1305285315.html

  • Felipe II 1580: Carta que su Majestad escriuió al Rey de la China”. Badajoz. Archivo General de Indias. (Transcripción por Guillermo Martínez Taberner)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/felip1.htm

  • González de Mendoza, J. 2008 [1585]: “Historia del Gran Reino de la China”. Madrid. Miraguano Ediciones.
  • Hernández Hortigüela, J. 2009: “Felipe II y la conquista política, militar y espiritual de China (Filipinas Puente hacia China). Tomo XIII, nº3, otoño 2009, Revista Filipina.

http://www.revista.carayanpress.com/conquista.html

  • Lavezaris, G., Cauchela, A., Mirandaola, A., Aldave, S. 1576: “Carta a Felipe II de los Oficiales de Filipinas”. Manila. AGI, Aud. de Filipinas. 29; 3 hs. fol. (Transcripción por Dolors Folch Fornesa/Carles Brasó)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/of1576.htm

  • Martínez Shaw, C. y Alfonso Mola, M. 2008: “Europa y los Nuevos Mundos en los siglos XV-XVIII”. Madrid. Editorial Síntesis.
  • Rada, Fr. M. de 1569: Copia de carta del P. Martín de Rada al Virrey de México, dándole importantes noticias sobre Filipinas. Cebú. AGI, Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. fol. (Transcripción por Dolors Folch Fornesa/Carles Brasó)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada1569.htm

  • Rada, Fr. M. de 1570: “Carta de Martín de Rada a Felipe II”. Panay. Archivo General de Indias. (Transcripción por Dolors Folch Fornesa)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada1.htm

  • Rada, Fr. M. de 1576: “Carta de Martín de Rada a Felipe II”. Manila. Archivo General de Indias. (Transcripción por Dolors Folch Fornesa)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada10.htm

  • Salazar, D. de 1583: “Ynformacion sobre los impedimentos a la predicación en China realizado por el obispo Domingo de Salazar para el Papa Gregorio XIII y el rey Felipe II”. Manila. AGI, Patronato 25, 8. (Transcripción por Manel Ollé Rodríguez)

http://www.upf.edu/asia/projectes/che/s16/salazar2.htm

  • Sánchez Rovira, JM. 2005: Aproximación a la Historia del Gran Reino de la China, de Fray Juan González de Mendoza”. Espéculo.  Revista de estudios literarios. Madrid. Universidad Complutense de Madrid.

http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero31/vchina.html

  • Documental.  1991: “El mundo de Cristóbal Colón – Descubrimiento de América”. TVE, BBC (entre otros).

http://www.youtube.com/watch?v=nlEIF9w-io4

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